La tarde del viernes 4 de septiembre de 2026, dos severas explosiones sacudieron las instalaciones del Regimiento Bolívar en Viacha, dejando un saldo preliminar de tres fallecidos, más de 80 heridos y 14 militares no localizados (13 conscriptos y un sargento). El siniestro ha impactado profundamente a la comunidad local y movilizado a las máximas autoridades del Estado.
En un informe oficial, el Ministerio de Defensa confirmó que, de las decenas de atendidos en el hospital municipal, la mayoría ha recibido el alta o fue derivada a centros de mayor complejidad como el Hospital Militar (COSMIL). Paralelamente, 18 comisiones interinstitucionales —con la participación de la Policía, el IDIF y el Ministerio Público— coordinan la contingencia operacional y la investigación por homicidio culposo.
El escenario en el recinto militar sigue representando un riesgo de consideración. Las labores de remoción de escombros se ejecutan manualmente, «piedra por piedra», para resguardar la seguridad del personal pericial antes del ingreso de maquinaria pesada. Las autoridades alertaron sobre la presencia de material explosivo de alta potencia no detonado (como cargadores booster de TNT) disperso en el área, exhortando a la población y a las familias a no manipular ningún objeto sospechoso. Asimismo, mediante inspecciones con drones, se detectaron daños estructurales en un depósito contiguo con armamento y granadas, procediéndose a su inmediata evacuación preventiva.
Mientras la Alcaldía de Viacha evalúa los daños estructurales en las viviendas colindantes y brinda apoyo logístico a las familias evacuadas, el Gobierno activó los seguros correspondientes y la atención médica garantizada. La prioridad inmediata se concentra en la localización de los desaparecidos y el esclarecimiento técnico de las causas, evitando especulaciones hasta la conclusión de las pericias oficiales.

